La madrugada del jueves falleció el arquitecto y urbanista potosino Efraín Medrano Gutiérrez.

Formador de generaciones de arquitectos, participó en la creación de las bases y proyectos iniciales del Infonavit y en la planeación de extensos desarrollos turísticos en el Caribe, Nayarit, Acapulco y Oaxaca. 

Beneficiario de una beca, estudió Arquitectura en el Instituto Tecnológico de Monterrey, campus Monterrey. Cuando era rector de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí el doctor en medicina Manuel Nava Martínez (hermano de Salvador), propuso un campus universitario en los terrenos de la Tenería, luego ocupados por el Parque Tangamanga uno.

A principios de los años sesenta, estudió la Maestría en Planificación Urbana en el Instituto Tecnológico de Illinois en Chicago. Su tesis de posgrado, en 1962, planteaba una replanificación urbana para San Luis Potosí y era una premonición del desorden que vendría después. 

Inicia con trabajos en Naucalpan para fraccionamientos, parques y áreas comunes en Naucalpan y Toluca, en el Estado de México.

En los años setenta, en la Ciudad de México, lo reclutan para crear las estrategias de organización de conjuntos habitacionales del Infonavit, así como para plantear el desarrollo interurbano de Cuautitlán-Izcalli, para el Plan de Desarrollo de la Ciudad de México y para el de Ciudad Juárez, Chihuahua. En 1980, hace el Plan de Desarrollo de Aguascalientes.

Entre los años setenta y ochenta, con un crecimiento demográfico constante, participó en la planeación de extensas áreas habitacionales en diversos puntos del Estado de México. También recibió los primeros encargos de proyectos ligados a la naturaleza, como la reserva de Los Azufres, en Michoacán.

Los proyectos en los que trabajó son de enormes dimensiones, como el conjunto habitacional Iztacalco, con 12 mil viviendas, en 147 hectáreas, e proyecto de lotificación de Cuautitlán Izcalli en 150 hectáreas, el proyecto Cuilhuacán-Infonavit sobre 300 ha y el plan de diseño urbano de Insurgentes Norte, en Ciudad de México, para las obras viales con la construcción de la Línea 3 del Metro. 

Realizó el proyecto de uso de suelo para el fideicomiso Ixtapa-Zihuatanejo que financiaría la construcción de hoteles, viviendas y servicios turísticos sobre 700 hectáreas. Participó también en el diseño, planeación y asesoría en grandes proyectos habitacionales, turísticos y de contención ecológica para Acapulco, Punta de Mita, Manzanillo, Puerto Escondido, Isla Contoy, Cancún, Huatulco, Oaxaca e Isla Mujeres. 

Participó en el plan maestro para el desarrollo Mayakoba, un ejemplo en el mundo de lo que puede resultar de un diseño integralmente planeado: 649 hectáreas para una oferta de 7 mil habitaciones y una amplia variedad de servicios turísticos de alta gama, en relación de respeto a la vida silvestre y equilibrio con la naturaleza. 

En la Capital potosina colaboró hasta el pasado reciente en el Instituto Municipal de Planeación. Fue más escuchado, atendido y reconocido en sus recomendaciones urbanísticas fuera de San Luis Potosí.  

En distintas etapas fue docente en la carrera y posgrado de Arquitectura de la Universidad Iberoamericana y trabajó como docente en las universidades de Guanajuato, La Salle-Cuernavaca y Autónoma Metropolitana. 

 


Source link

El urbanista que San Luis no escuchó