Mazatlán, Sin.– En el boxeo, no existen hombres, ni mujeres, existen valientes guerreros que dejan todo arriba de un ring, esos que sudan y llenan sus manos de sangre y coraje con el fin de alcanzar la gloria. Y eso fue justo lo que Rodolfo “Choncho” Morán ha hecho dentro del deporte de los derechazos y las cortadas de cejas.

Desde joven, encontró en el boxeo un estilo de vida, un estilo que hasta ahora trabaja.

“En este mundo tengo desde a mediados de los años 90, yo llegué aquí porque siempre me gustaron los golpes, me gustó el pleito y dije: vamos sacándole provecho, porque en la calle no hay negocio”, dijo.

Con un físico robusto y con todo el enfoque, Rodolfo se acercó a la escuela UAS-Hernández, donde encontró a Radamés Hernández y a su papá, Marcos Hernández, quienes lo instruyeron para ser ese boxeador sobresaliente.

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“Soy orgullosamente Hernández Boxing, ellos me hicieron boxeador y entrenador, ellos me dieron mi formación deportiva y mi formación académica. Como boxeador, con ellos comencé a bajar de peso, a enfocarme, hasta que fui a mi primer nacional, que fue Mérida, Yucatán, donde quedé en tercer lugar”.

Un año más tarde, Morán consiguió su primer campeonato nacional, por el principio de la década de los 2000, para después comenzar como entrenador. Y aunque algunas veces pensó en dejarlo todo, el box no lo deja a él.

Yo recuerdo muy bien lo que me dijo el profe Marcos (Hernández) cuando quería dejar el box. Esto te gusta y aunque ya no boxees, ya no lo vas a dejar nunca. Y eso lo tengo muy presente, porque la misma gente de mi barrio comenzó a buscarme”, recuerda.

Ya con un trabajo fijo, fueron los vecinos del Infonavit Playas, lugar donde vive, los que lo comenzaron a buscar para entrenarlos.

“Venía regresando del trabajo, cuando tocaron a mi puerta, me dijeron: ‘te estamos esperando’ y pues salí y eran como cuatro plebes y empezamos en una casa cerca del parque y la verdad, en ese momento, no sabía nada lo que era ser entrenador”.

Poco a poco tuvo más alumnado, hasta emigrar al Monumento del Agua, donde estuvo por varios años, picando piedra y teniendo muchos más peladores, hasta que llegó el momento de evolucionar.

“Cuando llegamos al Monumento del Agua, que fue en el 2006, me comenzaron a llegar 60 plebes y ellos quería pelear, comenzamos a buscar peleas en el municipal y con lo poco que sabía, los llevaba al estatal, pero siempre me quedaba en el segundo o tercer lugar y ese coraje me hizo crecer y dije que a esto me iba a dedicar y tomé la decisión de entrarle de lleno”.

Con el apoyo de su entrenador de toda la vida, Radamés Hernández, y el de su familia, comenzó a estudiar más el boxeo.

“Todos los que sabemos de boxeo, tenemos que reconocer que si no estudiamos, siempre vamos a tener un límite y yo me di cuenta que era un entrenador que en su momento tenía limitantes y a raíz de eso, yo quise ser capaz de dar una preparación física”.

Rodolfo se graduó de la carrera de Educación Física y Deporte como el mejor promedio de su generación y después de todo ese sacrifico, comenzó a tener sus resultados, al llevar a sus pupilos hasta los campeonatos nacionales. El primero lo ganó con Marisol Moreno.

“Ella fue una de las primeras que lleve al Nacional, ella es de aquí del barrio (Infonavit Playas), siempre quiso pelear, pero jamás pensé que quería algo serio y ella misma me insistió en llevarla a pelar, hasta que me convenció y la llevé, le pegaron una friega, y le dije que le iba a parar la pelea y ella me dijo que si se la paraba jamás iba a volver a entrenar con él”, cuenta.

A pesar de los golpes, Moreno cumplió y regresó a entrenar con el “Choncho”, con la promesa de que no le iba a fallar nunca, y así fue, hasta ganar las Olimpiadas, municipales, estatales, hasta el nacional, donde ganó la primera medalla de plata, para ella y el cómo entrenador.

EL ESFUERZO QUE LA HA PUESTO A SU ESPACIO DEPORTIVO

Ahora ya con más de 15 años como entrenador, Morán a peleado también abajo del ring, pues el espació que tiene ahora le ha costado, haciendo propuestas a los presidentes municipales anteriores y ganándose a la gente a base de trabajo, para crear lo que ahora es el gimnasio de Boxeo del Infonavit Playas.

“Primero nos arreglaron la cancha, un puesto ahí de vendimia, luego la techumbre y con el apoyo del PIDS (Patronato Impulsor del Deporte de Sinaloa), conseguimos el ring que está ahorita y que llegó en el 2015”.

SUS LOGRÓS

Morán obtuvo la medalla de bronce como boxeador en la Olimpiada Nacional del 2001, en Mérida. Y en el 2002 se llevó el Oro Nacional en Querétaro. Participó en la categoría semi-completa y completa.

Como entrenador ha tenido a varios medallistas, como Marisol Moreno, que fue cinco veces campeona nacional, además de Gonzalo Carrasco y Diego Núñez González, entre otros.

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